El fútbol argentino lleva un mes sin empezar y la crisis institucional sólo parece agravarse. El jueves pasado, el gobierno de Mauricio Macri anunció un pago por US$22 millones a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), esperando solucionar una parálisis que tiene a ciertos jugadores sin recibir sueldos de hace 3 o 4 meses.
Sin embargo, el gremio de jugadores de aquel país, Futbolistas Argentinos Agremiados (FAA), consideró que el dinero depositado era insuficiente; y a pesar de tener una orden de conciliación obligatoria del Ministerio de Trabajo, la FAA anunció que el paro no se suspendería hasta lograr el pago de todos los jugadores adeudados.
Tras alargadas reuniones, la FAA no dio el brazo a torcer y no se pudo dar inicio al campeonato argentino.
La crisis que se vive no es ni nueva, sino que refleja un complejo funcionamiento político y organizativo que resulta ser el fútbol albiceleste.
¿Por que se dio la crisis?
El campeonato no da inicio porque los equipos no cancelan las deudas que mantienen con sus jugadores. Al igual que sucede en nuestro país, los directivos endeudan a sus clubes con presupuestos que no pueden manejar, entonces los más afectados son los jugadores porque sus pagos quedan suspendidos.
Sin embargo, los clubes se justifican en que no han recibido los pagos por derechos de televisión de parte de la AFA; la misma que ha sido intervenida por la FIFA en busca de esclarecer el tema.

El problema se agrava debido a que la AFA es regulada por una comisión transitoria tras unas bochornosas elecciones celebradas en febrero en las que hubo más votos que votantes.
Y, mientras tanto, los candidatos que van desde el famoso presentador de televisión Marcelo Tinelli hasta Maradona, siguen en campaña.
¿Dónde está el dinero?
El gobierno de Kirchner nacionalizó las transmisiones de fútbol bajo el famoso programa de Fútbol Para Todos, que permitía ver todos los partidos de la primera división por canales abiertos.
Aunque el esquema fue celebrado por muchos, la oposición aseguró que uso este programa como herramienta política para ganar seguidores.
El actual presidente, Mauricio Macri, prometió mantener el esquema pero tras 10 meses de haber asumido decretó que el Estado ya no participaría del fútbol. Lo cual generó mucho controversia y críticas de parte de los aficionados del fútbol. A pesar de eso, el gobierno cumplió con los US$22 millones que prometieron.
Mientras tanto, el concurso por quién va a transmitir el fútbol argentino de ahora en adelante es otra cuestión que mezcla intereses comerciales y políticos. ESPN, Fox y Media pro son los medios que están participando.

El inicio de la crisis
La crisis empezó cuando Julio Grondona, quien fuera presidente de la AFA por 35 años y vicepresidente de la FIFA, falleció. Grondona era el considerando la máxima autoridad del fútbol, ya que la AFA manejaba el dinero entre proveedores y clubes.
Las autoridades de Estados Unidos consideraron a Grondoma como uno de los principales actores en la red de corrupción que se destapó en el 2015. El argentino murió poco antes de que estallara el escándalo. Y anteriormente había negado ser responsable de cualquier irregularidad.
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